En los siguientes apartados encontrara informacion relevante sobre distintas enfermedades de la piel y de los tratamientos que le ofrecemos en IBDERMA.
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Las Queratosis Actínicas (QA) son pequeñas lesiones ásperas que aparecen fundamentalmente en la cara y zonas de piel expuestas a la luz solar. Son más frecuentes en personas que durante su vida han estado muy expuestas a la radiación solar y, en particular, en las que tienen la piel muy clara. Las QA son muy frecuentes en la población general y normalmente no son peligrosas. Sin embargo, si no se tratan, existe la posibilidad de que algunas de ellas degeneren en un tipo de cáncer cutáneo denominado Epitelioma o Carcinoma Espinocelular.
Causas:
La causa más importante es la exposición solar reiterada. Otras causas son las fuentes de irradiación repetida, como por ejemplo las cabinas de ultravioleta para broncearse. Es importante que tenga en cuenta que el término “irradiación solar o exposición solar” no sólo aplica al concepto de tomar el sol en si, sino a la realización de todo tipo de actividades al aire libre por motivos de trabajo, placer, deportes etc.
El daño solar en general, y las QA en particular, son más frecuentes en las personas de piel clara que generalmente se queman y rara vez se broncean.
No son contagiosas puesto que no son infecciosas y tampoco son hereditarias.
Se puede heredar, sin embargo, la tendencia a padecerlas en familias que tienen la piel clara.
Síntomas:
La forma de presentación más frecuente es la de un área rosada o rojiza de aspecto seco o descamativo que puede transformarse en una costra áspera al tacto. La costra se desprende periódicamente para volver a desarrollarse en unos días o semanas. Las QA no suelen ser sintomáticas aunque algunas son levemente molestas y a veces se inflaman espontáneamente.
Algunas de ellas crecen rápidamente produciendo un auténtico cuerno cutáneo, que suele estar firmemente adherido a la superficie de la piel.
Las zonas que se afectan mayoritariamente son la cara, el cuero cabelludo en hombres calvos, las orejas, el dorso de las manos y antebrazos, la espalda y el escote. Es también frecuente desarrollar este tipo de lesiones en las piernas, particularmente entre las mujeres.
Diagnóstico
Lo más frecuente es que el dermatólogo las diagnostique clínicamente ya que son fácilmente reconocibles por su aspecto y localización. Si hubiera alguna duda, se puede realizar una pequeña biopsia para confirmar el diagnóstico a nivel microscópico.
Cuando las QA cambian de aspecto, se vuelven dolorosas, sangran espontáneamente, etc. debe consultarse con el especialista para excluir la posibilidad de que se hayan transformado en un Carcinoma Espinocelular.
Tratamiento
En la mayor parte de los casos las lesiones no tienden a desaparecer espontáneamente y por ello suelen tratarse una vez diagnosticadas.
El tratamiento de las QA es sencillo y tiene como fin no sólo evitar que éstas progresen a un verdadero cáncer de piel, sino también mejorar el aspecto cosmético del paciente.
Las QA pueden reaparecer después del tratamiento y otras nuevas pueden surgir en zonas cercanas, también dañadas por el sol.
Si el paciente lo desea se pueden dejar sin tratamiento, en cuyo caso es conveniente revisarlas de vez en cuando para asegurar que no sufren cambios.
Existen diversas modalidades terapéuticas:
Las QA pueden requerir nuevos ciclos de tratamiento independientemente del tipo de procedimiento empleado con anterioridad.
Prevención
Es muy importante que la persona afectada se proteja de la radiación solar. Se debe evitar la exposición solar en las horas centrales del día. La fotoprotección implica tanto el uso de medidas físicas (uso de sombreros, gorras, prendas de manga larga), como el uso de fotoprotectores con un índice de protección solar mayor de 30. Asegúrese de que el fotoprotector cubre la radiación ultravioleta A y B. El fotoprotector debe aplicarse alrededor de media hora antes de la exposición solar, y se debe repetir su aplicación cada 2 o 3 horas mientras dure la exposición. Recuerde que si no se protege adecuadamente se puede quemar incluso en días nublados y/o en invierno.
Si tiene otras dudas consulte con su Dermatólogo.
